A pesar de que el zumo 100% de fruta conserva niveles altos de vitaminas, minerales y fitoquímicos saludables que la fruta entera, la mayor parte de la fibra que contiene se elimina durante el procesamiento del zumo de fruta.
Los beneficios para la salud del consumo adecuado de fruta entera, cada día están más evidenciados. Este consumo va a repercutir a nivel de la salud gastrointestinal, puede ayudar a controlar el peso, actúa sobre el sistema cardiovascular reduciendo el riesgo de enfermedad, interviene en la prevención y control de la DM 2, previene el cáncer de colon y pulmón, en cuanto al sistema respiratorio, reduce el riesgo de asma grave y de EPOC, contribuye a una mayor densidad mineral ósea y posee efectos a nivel psicológico reduciendo el riesgo de depresión y disminuyendo la gravedad del autismo.
A pesar de que estos beneficios son cada día más conocidos, de la fama de ciertos modelos alimentarios como la dieta mediterránea, caracterizada por el consumo de alimentos de origen vegetal y de la accesibilidad a los mismos, en occidente el consumo adecuado de fruta entera no alcanza al 10% de la mayoría de las poblaciones. La ingesta típica supone aproximadamente del 50% de las recomendaciones suponiendo los jugos 1/3 de esta cantidad en adultos y ½ los niños. Como consecuencia la ingesta de fibra de la fruta supone una parte pequeña de la fibra total que se consume.
